Como muchos en este tiempo, hemos estado ajustando nuestros planes. Habíamos previsto comenzar una nueva serie este mes pasado, pero hemos decidido dejarla en suspenso por el momento. Nos tomaremos un breve descanso de estos posts para poder centrar nuestras energías y creatividad en nuestros campos de servicio.

Dicho esto, queríamos compartir con ustedes el comienzo de nuestra serie porque nos parece sumamente pertinente y esperamos que les resulte útil en las próximas semanas.

 

Una parte de la Inteligencia Emocional (EQ) y de la adaptabilidad es nuestra capacidad para identificar, comprender y gestionar las emociones, tanto en nosotros mismos como en los demás. Es importante desarrollar la capacidad de comprender y gestionar las emociones en la vida cotidiana, pero puede salvar la vida ante una situación de pánico como la de Covid-19. Nos permite mantener las emociones bajo control para poder tomar decisiones equilibradas y razonables.

Esta crisis acabará por terminar, pero mientras tanto, he aquí algunos recordatorios para crear un nivel de respeto y calma para uno mismo y para los demás continuando con el desarrollo de las habilidades de inteligencia emocional.

 

Sé empático.

Intenta utilizar una "estrategia cognitiva de detección" teniendo en cuenta que este acontecimiento está afectando a todo el mundo, no sólo a ti y a tu trabajo. Recordarte a ti mismo que no tienes ni idea de lo que están pasando los demás te centrará y puede convertirte en un líder más generoso y tranquilo.

El estrés agota nuestro sistema inmunológico. Recuerda que "preocuparse" no es una acción, no hace nada para cambiar el resultado. Está bien preocuparse, pero presta atención cuando tu cerebro empieza a decirte que "tienes que preocuparte" o "deberías preocuparte". Esto no es cierto.

Los cambios importantes en nuestras rutinas y estructuras diarias serán inevitablemente desorientadores. Muestre su empatía, optimismo y gratitud por el trabajo realizado por la gente. Agradece su comprensión. Este sentimiento de optimismo y gratitud permitirá que surjan soluciones y nuevas ideas. Considera que es un momento para agradecer que podamos acceder a toda la información que necesitamos para tomar decisiones con conocimiento de causa.

Recuérdate a ti mismo y a las personas que diriges que debes desarrollar una mentalidad de gratitud porque tú y las personas que te rodean están haciendo lo mejor que pueden en este momento de incertidumbre. Cuando la ansiedad aumente, como sucederá invariablemente, recuérdese que la empatía es la clave. Estamos todos juntos en esto y juntos encontraremos el camino a seguir.

 

Cuando se está ansioso o nervioso, ¿qué se puede hacer?

Así, cuando sentimos ansiedad podemos preguntarnos: "¿Cuál es el resultado que realmente busco?".

Entonces, la ansiedad puede replantearse como una alerta de que algo importante está ocurriendo. Una respuesta emocionalmente inteligente es la exploración de las emociones y los importantes mensajes que nos transmiten. Las emociones nos ayudan a determinar lo que es importante en nuestras vidas. La ansiedad sirve como señal para evaluar las prioridades y considerar lo que se quiere y las opciones para conseguirlo. Las emociones, incluso las desafiantes como la ansiedad, son datos y pueden ser un catalizador para el crecimiento positivo.

 

¿Cómo se ve esto en acción?

Piensa en el ejemplo de ir a una reunión con tu jefe cuando no has conseguido realizar una tarea importante.

  1. Observa y nombra la ansiedad.
  2. Fomente los sentimientos o pensamientos asociados a la ansiedad. (Quizás lo importante que es este trabajo, lo mucho que lo disfrutas o no, lo importante que es ser organizado, qué creencia autolimitante te impide pedir ayuda cuando estás agobiado, etc.).
  3. Utiliza esa información para idear formas de manejar mejor la situación la próxima vez.
  4. Utiliza formas de navegar por la ansiedad. (Como la atención plena, la respiración profunda, la concentración en otras partes esenciales de tu trabajo que van bien y, lo más importante, la autocompasión). De este modo, entrarás en la reunión con la mayor concentración y claridad posibles.

No hay emociones buenas o malas. Las emociones son sólo datos.

 

En estos tiempos de incertidumbre, he aquí algunas cosas que pueden ayudar.

  • ¡Respira, es esencial para todo y es gratis!
  • Centrarse suele ser simplemente respirar intencionadamente mientras se está sentado sin moverse (lejos de ruidos o distracciones). Un sencillo ejercicio de respiración consiste en igualar la inhalación y la exhalación contando la inhalación y haciendo que la exhalación coincida. Haz una breve pausa entre la inhalación y la exhalación (suspende la respiración en lugar de cortarla).
  • Reduzca el estrés recurriendo a la estética y encuentre algo bello que mirar, escuchar, oler, ingerir o crear: las cosas bellas están a su alrededor.
  • Ríete. Incluso en la oscuridad el humor puede curar.
  • Mueve tu cuerpo de cualquier manera que te haga sentir bien.
  • Acurrúcate con tu mascota si la tienes.
  • Mantenga sus rutinas normales en la medida de sus posibilidades.
  • Conéctese con su familia y amigos por teléfono, facetime o vídeo cuando sea posible.
  • Coma bien y manténgase activo.
  • Descansa adecuadamente.
  • Realiza actividades divertidas en el interior, como rompecabezas, juegos, cartas, etc.
  • Emplea habilidades de afrontamiento que nutran tu espíritu, como los ejercicios de atención plena o la oración.

 

Aunque parezca que hay muchas cosas que no podemos controlar, cada uno de nosotros puede tomar decisiones para mantenerse emocionalmente sano.

Recuerda que somos miembros de un sistema ecológico. La naturaleza de este sistema es adaptarse y los humanos son excelentes para adaptarse. Eso es lo que estamos haciendo ahora mismo y se nos da bien.

 

El mejor de los cuidados,

Sandra Cohen

 

 

 

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