El pasado mes de junio, (ver Uso inteligente del poder) escribí un post sobre la importancia de reconocer el propio poder. En concreto, definí el uso sabio del poder como el hecho de poseer el propio poder y utilizarlo en consonancia con la visión y los valores para tomar decisiones críticas que hagan avanzar a una organización para lograr resultados.

Muchos de nosotros nos sentimos identificados con este concepto. Sin embargo, algunos líderes tendrán dificultades con el cómo. A continuación, comparto algunos consejos para empezar. Y recuerde que debe dar tiempo a que el cambio eche raíces; los conceptos intelectuales no se transforman inmediatamente en ideas prácticas.

  1.  Toma conciencia de tus tendencias. Todos tenemos formas primitivas de responder a las situaciones que se manifestarán en la forma de hacer valer nuestro poder. Presta atención a tu estilo natural en situaciones relajadas. Observa cómo puede cambiar tu estilo en situaciones de estrés. Cuanto más te entiendas a ti mismo y a tus tendencias, más poder tendrás para hacer ajustes y obtener los mejores resultados. 
  2. Gestiona tu estrés. ¿Por qué encaja esto en las tácticas para usar tu poder sabiamente? El uso del poder bajo estrés puede adoptar muchas formas poco atractivas que a menudo no se ajustan a las intenciones. Por ejemplo, un individuo puede empezar a utilizar un lenguaje poco sofisticado como: "Yo soy el gerente y por lo tanto tú debes..." Otro individuo podría empezar a hacer las cosas por sí mismo y restarle poder a quienes lo rodean. Otra persona puede desestimar su poder y adoptar una actitud cínica de "nada de lo que haga cambia las cosas, así que ¿para qué hacer nada? Si gestionamos nuestro estrés, podemos adelantarnos a estas reacciones y elegir un lenguaje más eficaz.
  3. Mantente en la indagación. Aunque parezca contrario a la intuición, una de las formas más sabias de utilizar el poder es hacer preguntas. Sigue buscando la comprensión y escucha más. Sí, es posible que tengas que tomar una decisión y, sin embargo, una decisión bien informada lleva al "sabio" al "poder".
  4. Refuerza tus habilidades en tu función. El conocimiento es poder y la confianza es la antítesis del miedo. Cuanto más confíes en tu papel, más te estarás preparando para hacer un uso inteligente del poder. Un poder equivocado, como el de los ejemplos de la idea nº 2, suele provenir de la falta de confianza. Prepárate para el éxito mejorando tus habilidades laborales.
  5. Establezca una cultura de empoderamiento. Cuanto más apoyes a los demás para que se sientan capacitados, más estarás marcando la pauta para un uso equilibrado del poder. Utilizar el poder de forma inteligente implica saber cuándo compartirlo, cuándo imponerlo y cuándo cederlo. Espera que los demás te traigan propuestas e ideas, no sólo problemas. 

Esté atento a más consejos. Mientras tanto, ¡prueba estos!


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